Crónicas Marcianas - por Marcia Lo Feudo

El primer amor: eco de botellas perdidas.

 

¿Se puede olvidar el primer amor? ¿Por qué el alma se niega a despedirlo completamente? Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
que el amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo, por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso, que las cosas simples se las lleva el tiempo…

Imaginar al amor verdadero que parte en una barca en el medio del mar, lo ves irse como un punto casi invisible en el horizonte, como una mancha del pasado, una sensación, sensación de fuego en la garganta.

 

Yo y mi melancolía irremediable, yo y ese padecer de tango eterno, ese sentir que me muero cada vez, que renazco cada vez.

 

Hay una diferencia entre no poder olvidar y no querer olvidar. Es tan corto el amor y es tan largo el olvido, decía el poeta. Yo quiero pero no puedo, puedo pero no quiero. Desde la arena, sentada, miro al amor verdadero que ahora es una botella en ese mar, una botella naufragando, esperando ser hallada, rescatada. ¿Tengo que rescatar al amor? ¿Tengo que encontrar al amor o es una perla en un océano insondable?

 

Hay un hilo invisible que me une a él, porque las almas gemelas están signadas para morir juntas. Tanto Romeo y Julieta, tanto Alberto Migré y Disney me están quemando el bocho.

 

Un corazón partío que busca a la otra mitad, porque solo está rengo, porque siempre hay un roto para un descosido, aunque yo en realidad quiero ser una compuesta para un entero. Yo tengo coronita porque soy una princesa, la princesa de papá, endiablado Edipo, ese hombre que le llegue a los talones, que por algún lugar del Cosmos anda vagando, con la tarjeta SUBE recargada, con el caballo cansado. Y yo, aquí, en este pliegue, en este mi piso endeble del castillito de naipes, en mi cárcel de caramelos y puchos sueltos, esperando ser rescatada, esperando ser una mujer merecedora, para no vestir santos, ser la costurerita que dio el mal paso, la rayuela, llegar al cielo, piedra libre, marinerita, hada, la enamorada inmortal, la que espera que le den el beso en la frente para despertar.

 

Y a la mañana, te sigo buscando, sigo esperando verte, en la puerta de mi casa, con tu carruaje, con tu auto alemán último modelo, o en el 57, espero olerte antes de que llegues, espero sentirte con los ojos cerrados, mi Scania, mi amor, mi único amor.

 

Una maldición, amar es una maldición, una vacuna sin anticuerpos, un viaje de ida, amor dolor, dolor de panza, de piel, de pecho, ahí adentro, en la boca del estómago, el plexo solar, el chacra de la angustia, que si la angustia tuviera boca gritaría tu nombre y si yo tuviera ovarios…te pondría una pancarta o te juraría amor eterno en el medio del riachuelo y caminaría sobre las aguas podridas hasta drenarlas con el poder absoluto del amor desesperado más rápido de lo que prometió, esa, la del tapado de piel.

Ahora prometo, ahora extraño, pero bien que lloré y que maldije y que puteé y que juré y que me arrepentí. Entonces me pregunto ¿qué extraño, en realidad? ¿Un espejismo? ¿Un ideal? ¿El celador de mis sueños? ¿Compañía? ¿Cenar afuera? ¿Promesas? ¿Blablablá? ¿Discusiones? Pero qué lindo que era discutir, gritar, y después enrularnos entre las sábanas, desnudos entrar en la piel del otro, descubrirnos cada vez, suspirar en palabras, callar sintiendo.

 

Amor, te amo, yo también te amo, mi amor, mi alma, mi vida, mi Tortu, mi Todo, Mi yo en vos, mi vos en yo, yo pensé que nunca, que eso era para los de la televisión, para las estrellas de cine en pantalla gigante, para los viejitos de la mano, para las fotos viejas de retrato familiar, pero yo tuve, yo viví, yo conocí. Gracias al Universo, a los caprichos del destino, por haber tenido la suerte de…

 

Pero ahora no estás, ahora sos una imagen y cada día que pasa, cada centímetro que me alejo de vos, esa barca es un punto que se borra, pero mi corazón te guarda, te acuna como en una cajita de música que le han dado cuerda para rato, estás ahí, como esos chascos, sacás la tapa y salta con resorte, pareciera que no hay nada, pero sí, salta, sorpresa, susto, miedo, porque estás ahí adentro mío aunque parezca que no, porque te escondes jugando y yo no cuento hasta diez, digo piedra libre pero no estoy libre, estoy atada a un sueño que ya se soñó, a un déjà vu que no pasó o sí o qué se yo, si alguien sabe, si alguien conoce una fórmula. Un brebaje o unos globulitos yo hago fondo blanco, porque estoy en blanco, porque llegué al fondo pero aún no subo, porque siento que estoy recordando en vano, porque siento que del otro lado no hay nadie, solo un eco. Que el otro siguió su vida, arrastrado por las obligaciones, los hijos, las cuentas, y yo acá, detenida, burbuja transparente y  absurda, gritando un pregonar de artificio, cuando me preguntan hola qué tal yo respondo hola qué tal pero quiero decir AUXILIO.

 

Que alguien me saque de acá, que alguien me salve. Ese es el error, esperar a ser salvada. Yo soy mi propio príncipe, mi propio héroe, derribo al dragón de la soledad, mato a la bruja del vacío. Touché, chin pun.

 

Hay que despedirse, para seguir, uno se despide…de pequeñas cosas. La tristeza es la muerte lenta de las simples cosas, esa canción que suena como desde adentro de un caracol, me despido perosin llorar por la leche derramada, porque el que ve la vaca llora, siento que me repito, que siempre digo lo mismo, que soy un disco rayado, o una rayada tocadita. Perdón, déjenme por último, lanzar al espacio mi canto de ballena triste, mi piedrita ondulante, mi globo con cartita adentro, mi paloma mensajera, mi botella al mar, mi amor al mar, mi eco, que vuelva, que vuelva mi eco, que lo traiga el viento, que se materialice, que por favor, aunque sea, que no me olvide.

 

MARCIA LO FEUDO

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PH: Manu de Biasi

 

Queridos lectores: Hasta aquí hemos llegado, es necesario darle un cierre a esta etapa de mis Crónicas Marcianas. Agradezco desde lo más profundo que me hayan leído, es lindo sentirme acompañada desde ahí, desde esos ojos que me leen, comprenden, ríen y lloran a la par mía, gracias. Tal vez el año 2013 nos vuelva a encontrar, quién lo sabe, si los Mayas nos dejan, si la ley de Medios, de Medias, si los 7d, y los 3d, pero seguramente en algún momento nos encontraremos, porque yo creo en las causalidades y en los relojes de arena. Por el momento, la página se va a reestructurar, porque estamos trabajando para usted, así que este no es un Hasta siempre, si no un Chaucito con tres puntos suspensivos, así que los pongo, tres puntitos que se alejan en un eterno mar, ahí va: …

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