Ramón de los Picapiedras

Rey de acordes, magia y esquina

 

    Personaje de esquina, música, tradición, secreto. De pie, siempre de traje, siempre sonriente, una estatua viva, postal colorida de un pueblo. Figura de identidad, magia y sentido. Cherry de Luján, símbolo de domingo a la tarde, de calle de piedritas e historia.  

    Hugo Alcides Damonte, así dice su documento, aunque todos lo conozcamos como Cherry con su organito y sus cotorritas parlanchinas, pinta toda la zona de la Basílica de Luján, de acordes y estampa. Con un papá que tenía santería, Cherry cuenta que desde muy pibe lustraba zapatos y vendía estampitas, siempre circulando por el casco turístico, que funcionaba para él como área de trabajo, pero también campo de juegos y escuela.

    “A mis once años, conocí a un turco libanés que tenía una pata de palo y que me vendió el organito, tuvimos que viajar a Flores, donde él vivía, con mis ahorros y lo que me prestó un primo, también le compré un equipo de cotorras, pero me encuentro con la desgracia de que en justo en ese momento estaba fumigado el girasol así que al principio no podía conseguir el alimento para las cotorras, después sí. Aprendí el oficio en un año y medio, al principio tocaba el organito en la santería de mi papá porque no me dejaban pasar para la plaza porque había otros organilleros con aparatos más grandes, yo tenía uno chiquito, pero de a poco pude ir tomando este territorio y ahora soy el único que queda en el país”.

    Ha participado de varios programas televisivos, entrevistas, notas, recorriendo muchas partes de país, codeándose con figuras de la talla de Marcelo Tinelli, Georgina Barbarosa, Guido Kaczka, Velasco Ferrero, Alberto Olmedo, Julio Sosa, llevando su magia a manivela, el típico tronar de sus aves y la alquimia de un personaje arrabalero y nostálgico.

    “Antes, se podían ver muchísimos personajes por acá, lustradores de zapatos, el famoso cieguito que vendía billetes, en esos años, cuando Luján era Luján, uno iba al centro para hacer la vuelta del perro como se le decía, todo era muy lindo, en los carnavales podías ver las carrozas, desfiles, cuando se podía hacer un asado cerca del río, un Luján de gente amiga, que se fueron yendo, me acuerdo que Ringo Bonavena venía los sábados a visitarme porque le gustaba escuchar la musiquita, eran otros tiempos”.

    “Saque el papelito de la suerte”, se escucha entre las campanadas de la iglesia, un mensaje, un presagio, un anuncio. Cherry hace girar la manivela y al sonido del organito, las cotorras bajan, abren alguno de los cajoncitos  y cual galletita de la fortuna, te lanza tu horóscopo en un papelito. Un predicador sinfónico, un profeta pintoresco y popular, amante de los animales.
    “El entrenamiento de las cotorras es muy bravo, y hay que mantener las jaulas que se limpian todas las mañanas. Las alimento con manzana en rodajitas, pera, huevo duro, girasol y pan, además toman Coca Cola, son como chicos, hay que cuidarlas y darles los gustos, ahora ya no se ven tantas cotorras sueltas porque las fumigan, a mí me da mucha lástima, pasa que son plaga nacional, sería bueno que cada peregrino que viene se llevara una para su casa, así no las matan”.

    Hubo una época en que un gobierno de turno quiso que Cherry abandonara su lugar de trabajo, pero ayudado por una radio importante que lo denunció, él pudo permanecer y hoy se enorgullece diciendo que su esquina ha sido declarada de Interés Cultural Municipal durante una de las intendencias de Miguel Ángel Prince. También nos relató que fue cambiando de lugar, estuvo en el Puente de Rodolfo Moreno y cuando a algún político no le gustaba su presencia, lo iban mandando más al fondo, hasta en el medio del barro, pero él siempre continuó su labor.
    Viste muy de traje, a lo tanguero. Pero Cherry recuerda que antes usaba ropa más informal, con una gorrita visera, una camperita. Hasta que un grupo de San Telmo, que hacía reuniones culturales, le aconsejó que se calzara un sombrero canyengue, para ir tomando un aspecto más teatral. “Además Juancito Hernández un día me dice ESTE SOS VOS, IMAGINATE QUE ESTE SOS VOS, me mostró una revista de bosquejos para que yo me vistiera así, como que me diseñó mi propio personaje, tenía un pantalón blanco con rayas negras, un chaleco, el saco, un moño, camisa”

    Con treinta y nueve años de casado con la misma mujer, sin hijos, Cherry nos confiesa que se casó por la sed. “Abandoné mi lugar de trabajo por un momento para conseguir una Coca fría, hasta que la vi a ella, mi actual mujer en un puesto vendiendo santos, me mató del amor y me casé”.

    Cuenta que ha pasado mucha miseria, que ha trabajado de muchas cosas, por ejemplo de peluquero, bombeando agua, siempre con la cultura del trabajo digno y el esfuerzo.
    Hasta nos confiesa que ha participado de una novela brasilera haciendo un sketch filmado en los Bosques de Palermo, llamada “Chocolate con pimienta”.

    “Acá vienen los extranjeros y me quieren dejar propina porque se piensan que el tarrito donde toman Coca las cotorras es para pedir, entonces yo lo tapo porque no quiero que me dejen nada, yo no soy un mendigo argentino que les pide plata a ellos, yo trabajo”.
    “Un día un periodista de Buenos Aires me pregunta si tenía mucha familia. Yo le digo que toda esa gente que ve a mi alrededor en la Plaza era mi familia porque son los que me dejan el mango para ir tirando. Yo quiero mucho a la gente y por suerte a mí los lujanenses y peregrinos también me quieren mucho”.

    Si la virgen quiere, muchas veces repite esa afirmación…No va a misa, pero entra a la Iglesia y la saluda, porque él sabe que lo ha ayudado en los momentos difíciles, lo ha apoyado, lo ilumina.

    Trabajando los fines de semana de siete a siete, llenando de pasado esas calles, de presente a través del pregonar de sus cotorras y de eternidad con la luz inapagable que tienen los artistas, Cherry de Luján, casi una leyenda nacional, casi un mito de esquina, casi un sueño hecho de alas y melodías.

  

 


TEXTOS: MARCIA LO FEUDO  - FOTOGRAFIAS: LORUHAMA TERUYA ROSSI


 

TE PARECE INTERESANTE? DEJANOS TUS COMENTARIOS

Código de seguridad
Refescar

Publicidad Descubri Luján